BIENVENIDA A TODOS

En primer lugar quiero daros la bienvenida a nuestro blog y agradecer que invirtáis parte de vuestro tiempo en él, ya sea para conocer lo que en él decimos o para, así lo espero y así me gustaría, aportar vuestro valioso punto de vista acerca de cada uno de los contenidos formativos abordados. Aquí encontraréis reflexiones acerca de todos los contenidos formativos que ya hemos tenido oportunidad de compartir presencialmente en el aula. El objetivo prioritario de este espacio compartido no es otro que poner a vuestra disposición esos apuntes que normalmente no tomamos por estar inviertiendo el tiempo de formación presencial en el trabajo grupal. Espero que resulte de vuestro interés. Gracias de nuevo!

jueves, 6 de mayo de 2010

4. UBICARME: La ASTRONOMÍA RAZONABLE de las ORGANIZACIONES

Gestión de la Calidad: Ubicación Relativa respecto al Ecuador (Latitud 0) y a Greenwich (Longitud 0).
En estos momentos tenemos indicios del tipo de planeta en el que habitamos y nos ubicamos. En segundo lugar, conocemos el eje de rotación de nuestro planeta: la Calidad Total de Servicio. Además, sabemos que nuestro planeta, en función de la fuerza cinética que sea capaz de imprimirle su Capital Intelectual Corporativo, experimentará movimientos de rotación (gracias a sus personas y sus estructuras) y traslación (gracias a sus relaciones con su entorno de referencia). En nuestra tarea de precisar aún más nuestra ubicación exacta en el planeta que habitamos, necesitamos saber en qué posición relativa del planeta desempeñamos nuestro puesto de trabajo.

¿ESTAMOS AL NORTE O AL SUR? ¿EN QUÉ PARALELO NOS SITUAMOS?
Responder a la primera cuestión nos exige conocer nuestra latitud. ¿A qué distancia estoy del ecuador (latitud 0)? ¿Cuál es mi paralelo? ¿Estoy en el Polo Norte a 90º Norte? ¿O estoy en el Polo Sur a 90º Sur? Mi paralelo determinará mi posición jerárquica, vertical, en el planeta, es decir, de qué habitantes recibo responsabilidades delegadas y sobre qué habitantes delego parcialmente mis responsabilidades (si es que las delego).

¿ESTAMOS AL ESTE O AL OESTE? ¿EN QUÉ MERIDIANO NOS SITUAMOS?
Responder a la segunda cuestión nos exige conocer nuestra longitud. ¿A qué distancia estoy de Greenwich (longitud 0)? ¿Cuál es mi meridiano? ¿Estoy al Este o al Oeste? Mi meridiano determinará mi posición funcional, horizontal, en el planeta, es decir, me posicionará como parte integrante de determinada área funcional dentro del modelo de negocio de mi planeta. ¿Administro? ¿Vendo? ¿Produzco? ¿Contabilizo? ¿Almaceno? ¿Investigo y Desarrollo?

Pero, ¿cómo sabré mi posición relativa dentro del planeta? ¿Cómo la sabrán también el resto de habitantes?

El Sistema de Gestión de la Calidad diseñado e implementado por el planeta nos servirá a todos como brújula para mostrarnos nuestras coordenadas: nuestro paralelo y nuestro meridiano particulares, siempre en relación con la posición relativa del conjunto de habitantes. Este posicionamiento exacto en cada uno de los procesos clave asociados al Core Business corporativo permitirá al planeta garantizar a sus grupos de interés productos y servicios excelentes, es decir, un rendimiento corporativo rentable y sostenible. Y para garantizarlo no sólo hoy, sino también mañana y pasado mañana, este Sistema de Gestión de la Calidad es evaluado día a día persiguiendo una mejora continua de su modelo de negocio.

¿Qué nuestro planeta no dispone de Sistema de Gestión de la Calidad? ¿No hay brújula aún? Compremos velas para alumbrar la noche y mantas para soportar el frío invierno. O cambiemos de planeta. Cambiemos porque nuestro planeta, antes o después, se parará. ¿Solución de necesidad? Emigrar a un ecosistema organizacional que incremente las probabilidades de supervivencia y proporcione una mayor calidad de vida laboral. Sin brújula no podremos saber dónde estamos. Y si no sabemos dónde estamos, ¿hacia dónde iremos? Tampoco lo sabremos. Y, en estos casos, lo más prudente es no moverse. Y sin la energía cinética de los habitantes del planeta no hay movimiento de rotación del planeta y por extensión, se reduce (o anula) su energía cinética. Y el planeta se para.

VALOR DEL CAPITAL INTELECTUAL CORPORATIVO

CAPITAL INTELECTUAL CORPORATIVO

3. UBICARME: La ASTRONOMÍA RAZONABLE de las ORGANIZACIONES

Capital Intelectual: la Fuerza Cinética de Rotación y Traslación

La fuerza motriz que moviliza a los planetas sobre su eje (alrededor de la Excelencia en la Calidad de Servicio) es intangible. ¿Por qué intangible? Porque la fuerza cinética de los planetas es su Capital Intelectual. Y el Capital Intelectual Corporativo, aunque valorable económicamente, no es tangible. Existe, genera beneficios y rentabilidad, crecimiento sostenible de los modelos de negocio, pero no lo podemos ingresar en la cuenta corriente de una entidad financiera. Pero, ¿qué es el Capital Intelectual Corporativo? El sumatorio de lo que el planeta sabe (su Conocimiento), cómo lo rentabiliza corporativamente (Gestión del Conocimiento) y lo que puede llegar a saber (Capacidad de Aprendizaje). Y… ¿cuál es su valor? Hay quien dice que el valor económico del Capital Intelectual Corporativo de una organización resulta de dividir su valor de mercado en un momento dado entre su valor contable de su balance. Por tanto, el Capital Intelectual de todos los planetas no tiene el mismo valor. Si situásemos a todos los planetas en un hipotético eje horizontal de izquierda a derecha en función de su distancia al Sol, a la izquierda (incluso del 0) encontraríamos a los Planetas 1.0 (los que sólo enseñan, a años luz del mercado), mientras que en el lado derecho se situarían los Planetas 2.0 (los que además de enseñar, aprenden, muy cercanos a sus mercados de referencia).

El Capital Intelectual Corporativo es el responsable del crecimiento sostenible de vida en el planeta. Pero, ¿cómo se consigue este crecimiento sostenible de vida? Básicamente a través de dos movimientos:

¿DIA O NOCHE?

El primer movimiento es de rotación del planeta sobre sí mismo y determina la predisposición al cambio corporativo inducido por la fuerza cinética interna (es decir, sus habitantes). La fuerza que logre aplicar el Capital Humano del planeta hará que vivan de día, de noche o alternen ambos estados en función de la velocidad de rotación lograda. Y la fuerza de los habitantes del planeta dependerá esencialmente de lo que tienen: tecnología, instalaciones, sistemas de información, situación económica, salud financiera… es decir, su Capital Estructural. Mientras los Planetas 2.0 acostumbran a vivir de día, a la luz de la clarividencia del Sol, los Planetas 1.0 acostumbran a vivir en la penumbra de la noche o, en el mejor de los casos, consiguen alternar el casi constante dormir de la noche con breves periodos de vigilia constructiva que desaparecen con la misma velocidad con que se agotan las aportaciones de sus personas y la potencialidad de sus activos. Uno de los motivos de este sobrevivir a oscuras es la vulnerabilidad del valor alcanzado por su Capital Humano: ¿qué coste tiene para el planeta la rotación constante de sus habitantes cuando sistemáticamente deciden emigrar a otro planeta dónde las condiciones de vida sean más ecológicas?

¿VERANO O INVIERNO?

El segundo movimiento es de traslación del planeta alrededor del Sol y determina la predisposición al cambio corporativo inducido por la fuerza cinética externa (es decir, sus visitantes). La fuerza que logre aplicar el Capital Relacional del planeta hará que vivan con el calor del verano o con el frío del invierno o alternen ambas estaciones con la suavidad de primaveras y otoños en función de la velocidad de traslación lograda. Y la fuerza de los visitantes del planeta dependerá esencialmente del valor de las relaciones que el planeta mantiene con los grupos de interés que le rodean en sus mercados. La calidad de las relaciones de la organización con sus stakeholders (clientes, proveedores, acciones, trabajadores…) determinará la dureza de los inviernos: meses de duración, temperaturas mínimas, velocidad del aire y demás inclemencias metereológicas. Mientras los Planetas 2.0 acostumbran a vivir en el agradable calor del verano, los Planetas 1.0 acostumbran a hacerlo en el frío helado de largos y rigurosos inviernos repletos de lluvias, nevadas y temperaturas bajo cero. Sus breves estancias en estaciones más suaves como el otoño o, en el mejor de los casos, alguna primavera se agotan con la misma velocidad con que algunos de sus grupos de interés de alto valor añadido corporativo deciden, cansados de decepciones y expectativas nunca superadas, romper relaciones comerciales con el planeta. Así por ejemplo, ¿cuál es el coste de reposición para el planeta por cada cliente perdido del fondo de comercio corporativo debido a productos y servicios de baja o nula calidad?

Y como nos dice la Física, la energía cinética de un sólido en rotación es el sumatorio de su energía de traslación y su energía de rotación, es decir: Ec = Etra + Erot

Por tanto, el Capital Intelectual Corporativo (como energía cinética de nuestro planeta) será igual a la suma de su Capital Relacional (o energía de traslación) más su Capital Humano y su Capital Estructural (o energía de rotación). Y todos ellos en su conjunto son los responsables de la velocidad que alcance el planeta aportando los intangibles necesarios para acelerar su masa desde el reposo inicial del que parte.